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Sam Altman, CEO de OpenAI, pide que el desarrollo de la IA avance más lento para evitar riesgos, mientras que Trump rechaza pedidos de desaceleración

Sam Altman — ritmo y seguridad de la IA - Imagen Cortesía de Fundado

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Sam Altman, de , dice que las compañías estadounidenses que empujan los modelos de más capaces tienen que demostrar que pueden hacerlo con responsabilidad.

Nota relacionada: Altman, Musk y Amodei coinciden: hay que desacelerar el desarrollo de la inteligencia artificial

En una publicación reciente respaldó un marco federal común de requisitos de seguridad para los sistemas más avanzados. Pero aclaró que las empresas no deberían esperar a que exista una ley nueva para empezar a aplicar esos controles.

Hasta hace poco, gran parte de las políticas de seguridad de la industria miraban el modelo casi listo para salir. Altman sostiene que el salto de capacidades obliga a mirar también el entrenamiento y lo que ocurre antes del lanzamiento. , dijo, ya prepara “casos de seguridad” antes de ciertas etapas de reinforcement learning que la compañía espera que produzcan mejoras grandes. Esos análisis se suman a las evaluaciones que hacen antes de publicar un modelo.

También pidió que las empresas compartan metodologías, armen estándares comunes para detectar problemas de , monitorear modelos y medir riesgos, e incluso abran la puerta a auditores independientes.

El corazón de su mensaje es el “”. No es detener el progreso: es avanzar más despacio de lo que la técnica permitiría cuando los controles de seguridad todavía no dan abasto. Altman admite que eso tiene un costo (menos velocidad) y dice que vale la pena: la competencia entre laboratorios de EE.UU. no debería servir de excusa para que las capacidades corran más rápido que la supervisión.

Dos escenarios que quiere evitar

Altman señala dos formas en las que el progreso de la IA podría salir muy mal, y que hay que evitar.

La primera: perder el control del futuro a manos de la IA. Eso, dice, es inaceptable. Se declara “del lado de la humanidad”: la IA tiene que servir a las personas. Para sostenerlo, hace falta que las técnicas de y seguridad se mantengan por delante del avance de las capacidades de los modelos.

La segunda: un mundo con demasiada concentración de poder. Si una IA extraordinariamente poderosa queda en manos de una sola persona o una sola empresa y esa fuerza se usa para imponer una visión del mundo al resto, el resultado puede ser profundamente distópico.

Evitar esas dos amenazas, sostiene, implica caminar un sendero estrecho. Un país podría acumular demasiado poder. Un laboratorio también. El medio que propone no es detener todo ni soltar todo: es ritmo, controles y distribución de poder.

Trump rechaza una desaceleración

Donald Trump — posición sobre el ritmo de la IA
Donald Trump — posición sobre el ritmo de la IA

El planteo de Altman cae en medio de una pelea más ancha. Dario Amodei (), Elon Musk y el propio Altman respaldaron en público la idea de ralentizar los modelos de frontera para que la seguridad alcance a las capacidades. También se habló de controles de terceros y revisiones independientes.

Donald Trump tomó el camino contrario. En una visita a Irlanda rechazó los llamados a desacelerar la IA y dijo que Estados Unidos tiene que conservar su ventaja frente a China. Afirmó que EE.UU. lidera hoy y que “quien gana con la IA, gana”, aunque admitió que pueden ponerse ciertos límites o “guardrails”. También bajó el tono a advertencias que considera exageradas.

Ahí está la tensión de fondo para Washington: cómo seguir adelante en la carrera tecnológica sin que esa carrera se coma a los mecanismos que deberían controlarla. Una parte de la industria pide más supervisión y un desarrollo deliberadamente más lento; otros advierten que frenar de más es regalarle la delantera a Beijing.

Al cierre, Altman volvió al rol del Estado: lo más importante que puede hacer el Gobierno, dijo, es ayudar a coordinar estas medidas a escala internacional. Y insistió en que las propias empresas deberían empezar a fijar estándares antes de que exista una regulación global.

Actualización: 14 de septiembre de 2026

confirmó que no saldrá a bolsa en 2026. En una entrevista con Fortune, Sam Altman dijo que, por todo lo que está ocurriendo con la seguridad de la IA, ahora sería un mal momento para hacerlo: “un momento poco recomendable para salir a bolsa”. Consultaron si 2026 quedaba descartado; respondió que no sería en 2026 y que la compañía tiene mucho trabajo por delante en seguridad y .

El mercado reaccionó el lunes en Asia. SoftBank (uno de los principales inversores de ) cayó más de 10% en Tokio (en torno al 11% en distintas tomas de la sesión; llegó a perder hasta cerca del 13%). También bajaron papeles ligados a la cadena de chips de IA: , SK Hynix y Samsung Electronics.

Señales de sesgo en esta pieza

Misma metodología que en coberturas de terceros: las 7 categorías se evalúan sobre el título y el cuerpo de esta pieza de Fundado. No es una medición ideológica del medio: es trazabilidad de señales ancladas en el texto.

Sin señales detectadas en esta pieza según la metodología. Eso no demuestra objetividad: solo indica que no hallamos una señal anclada en este texto.

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