Neuralink y el control del cerebro: la próxima frontera del poder tecnológico
Resumen
Neuralink conecta la actividad cerebral con dispositivos. La nota pregunta quién controla esa infraestructura y los datos de quien dependa de ella.
Los implantes neuronales ya conectan la actividad cerebral con dispositivos digitales. La investigación avanza sobre el habla interna y las interfaces bidireccionales, mientras empresarios y organismos militares desarrollan tecnologías capaces de ampliar la interacción entre el cerebro y las máquinas. El problema central es quién controlará esa infraestructura y qué poder tendrá sobre quienes dependan de ella.
Una persona piensa en mover una mano. Un dispositivo registra la actividad neuronal asociada con esa intención, un la interpreta y una computadora ejecuta la orden. La conexión ya existe. El desafío tecnológico consiste en hacerla más rápida, precisa, estable y capaz de interpretar nuevas señales.
Neuralink, la empresa fundada por Elon Musk, trabaja para convertir esa conexión en una de uso cada vez más amplio. Su implante N1 registra actividad cerebral mediante 1.024 electrodos distribuidos en 64 filamentos. El objetivo inicial es permitir que personas con parálisis controlen computadoras y otros dispositivos sin depender de los movimientos físicos que han perdido.
En enero de 2026, Neuralink anunció que tenía 21 participantes incorporados a sus ensayos clínicos en distintos países. El desarrollo ya no se limita a una demostración aislada: la empresa está acumulando experiencia clínica y datos neuronales para perfeccionar el sistema.
El 1 de octubre de 2026 publicó una actualización técnica que describió el entrenamiento de modelos con más de 50.000 horas de registros cerebrales sin etiquetar. Según la empresa, las mejoras permitieron mantener decodificadores neuronales funcionando durante semanas sin recalibrarlos y alcanzar una marca de 11,32 bits por segundo en una tarea de selección mediante cursor.
Esta última cifra mide la velocidad de transferencia de información durante una tarea digital, no la capacidad de leer pensamientos libremente. El avance relevante es que la combinación de registros neuronales y modelos de puede volver una más estable y eficiente.
El alcance futuro depende de lo que se consiga construir sobre esa conexión.
Del movimiento al habla interna
En septiembre de 2025, los de Estados Unidos difundieron una investigación de Stanford sobre la decodificación del habla interna a partir de señales cerebrales.
El equipo estudió a cuatro personas con dificultades graves del habla por ELA o . Los investigadores consiguieron identificar palabras que los participantes imaginaban pronunciar, sin producirlas físicamente, y generar frases mediante una cerebro-computadora.
Los resultados todavía tenían errores importantes y dependían de las tareas y los vocabularios estudiados. Pero el experimento abordó una frontera distinta: extraer información lingüística de actividad cerebral que no se manifiesta como habla audible.
La diferencia importa. Un sistema que interpreta una intención de movimiento permite ejecutar órdenes. Uno que también decodifica determinadas representaciones del lenguaje puede acceder a otra clase de información personal.
La investigación plantea nuevas posibilidades médicas, pero también amplía las preguntas sobre la intimidad de los datos neuronales. Las señales registradas para una finalidad concreta podrían aportar información adicional a medida que mejoren los modelos empleados para analizarlas.
El cerebro como militar
La investigación militar sobre conexiones neuronales tampoco es una futura sin antecedentes.
El programa Next-Generation Nonsurgical Neurotechnology (N3) de DARPA, la agencia estadounidense de investigación avanzada para la defensa, se propuso desarrollar interfaces bidireccionales capaces de leer y escribir señales en regiones específicas del tejido cerebral sin recurrir a implantes quirúrgicos.
Su documentación contempla aplicaciones como controlar vehículos aéreos no tripulados, operar con sistemas de defensa cibernética y mejorar la interacción entre personal militar y computadoras durante misiones complejas.
El objetivo técnico publicado incluía interactuar con 16 canales neuronales independientes dentro de un volumen de 16 milímetros cúbicos en 50 milisegundos. El programa figura como concluido; estas cifras describen las prestaciones que buscaba alcanzar, no una demostración de que todas hayan sido conseguidas.
La dirección de la investigación está documentada: desarrollar sistemas que permitan intercambiar información entre el cerebro y dispositivos externos con mayor precisión y velocidad.
Leer y escribir son capacidades distintas. Registrar actividad neuronal permite inferir señales y traducirlas en comandos. Estimular tejido nervioso permite intervenir sobre su actividad. Una que llegue a combinar ambas funciones tendría posibilidades muy diferentes de las de un dispositivo que simplemente mueve un cursor.
La estimulación cerebral ya tiene aplicaciones médicas, pero la investigación de interfaces bidireccionales plantea el desafío de integrar registro, interpretación, respuesta y ajuste del sistema.
El poder no reside solamente en el implante
La autonomía de un usuario depende también del software que interpreta sus señales, de los permisos del dispositivo, de los datos que se almacenan y de quién puede modificar su funcionamiento.
Una neuronal más avanzada podría convertirse en una infraestructura de la que una persona dependa para comunicarse, trabajar, manejar dispositivos o recuperar funciones físicas. Quien controle el hardware, los modelos de decodificación, las actualizaciones y las condiciones de acceso tendría una posición privilegiada frente al usuario.
La concentración empresarial adquiere otra dimensión cuando la infraestructura deja de estar afuera del cuerpo y pasa a conectarse directamente con el sistema nervioso.
El problema no requiere que una empresa pueda manejar cualquier pensamiento a voluntad. Basta con que una persona dependa de un sistema cuyo funcionamiento no controla por completo y que la organización responsable conserve la capacidad de modificar sus condiciones de uso.
La información neuronal también tiene un valor económico potencial. En Colorado, Estados Unidos, la ley HB24-1058, aprobada en abril de 2024 y vigente desde agosto de ese año, incorporó los datos neuronales a las categorías de información sensible contempladas por la legislación estatal de privacidad.
La norma reconoce que los datos del sistema nervioso pueden revelar información íntima sobre el funcionamiento de una persona y que los usuarios pueden desconocer cuánto se puede inferir de los registros que entregan.
El avance tecnológico abre, por tanto, dos frentes simultáneos: la capacidad de conectar directamente el cerebro con sistemas digitales y la capacidad de concentrar los datos y las herramientas necesarias para administrar esa conexión.
La visión de Musk: integrar una capa digital con el cerebro
En una conferencia tecnológica de 2014, Musk habló de una neural lace, una cortical directa que permitiría reducir la distancia entre el cerebro y la inteligencia digital.
Durante aquella conversación describió la posibilidad de añadir una capa digital que trabajara junto con la corteza cerebral. También sostuvo que, frente a una mucho más avanzada, la humanidad podría quedar en una posición comparable a la de una mascota. Presentó la integración con sistemas digitales como una posible salida a esa desigualdad y afirmó que alguien tenía que desarrollar la tecnología.
La idea conecta con la orientación general de Neuralink: aumentar el ancho de banda de comunicación entre el cerebro y las máquinas.
Musk también expresó públicamente su admiración por la serie de ciencia ficción Culture, de Iain M. Banks. En 2018 se definió como “a utopian anarchist of the kind best described by Iain Banks” y recomendó específicamente Surface Detail. , además, bautizó sus barcos autónomos de recuperación de cohetes con nombres procedentes de ese universo literario, entre ellos Just Read the Instructions y Of Course I Still Love You.
En Surface Detail, el magnate Joiler Veppers representa una forma extrema de riqueza, crueldad y poder ejercido sobre otros seres. La novela también explora conciencias digitales y entornos virtuales en los que las personas pueden quedar sometidas a sistemas ajenos.
La relación entre esas ficciones y los proyectos de interfaces neuronales tiene interés porque plantea una pregunta sobre la concentración de capacidades: qué sucede cuando quienes diseñan la infraestructura tecnológica pueden intervenir sobre las condiciones en las que otros seres viven, se comunican y actúan.
El 22 de julio de 2024, durante su conversación con Jordan Peterson, Musk habló de Colossus, el superordenador de xAI instalado en Memphis. Tras describir Memphis como la antigua capital de Egipto, dijo:
“Perhaps that's where our new God will come from.”
Peterson respondió: “Yeah. No kidding. No kidding. Yeah. I wish that was funny.”
La conversación vincula explícitamente el desarrollo de con la imagen de un nuevo dios. La frase no es una descripción técnica del superordenador, pero forma parte del discurso público de quien desarrolla esos sistemas y promueve la integración entre inteligencia digital y cerebro humano.
En octubre de 2022, Musk también asistió a una fiesta de Halloween con una armadura comercializada como Devil's Champion. El diseño rojo y negro llevaba una representación de Baphomet y una cruz invertida. Musk publicó una fotografía junto a su madre con el texto “Halloween with my Mom”.
Son referencias públicas que forman parte del contexto cultural del empresario. La cuestión material sigue siendo qué sistemas desarrolla, qué capacidades busca alcanzar y qué poder concentra su control sobre ellos.
La escatología tecnológica y la velocidad del poder
Peter Thiel, inversor tecnológico y cofundador de Palantir, ofrece otro ejemplo de la presencia de ideas escatológicas en sectores de la élite tecnológica.
En septiembre y octubre de 2025 impartió una serie de cuatro conferencias privadas sobre el Anticristo, el Armagedón y el orden mundial. Una de las sesiones, celebrada el 29 de septiembre, llevaba por título “How one person can take over the world and the velocity at which that person has to move to do so”.
Durante esa exposición, Thiel planteó cómo un solo individuo podría alcanzar el dominio mundial durante su vida y habló de la velocidad del dinero como una variable relevante para esa posibilidad.
El tema tiene una conexión directa con el problema tecnológico: la concentración de capital permite construir infraestructuras, adquirir empresas, controlar plataformas y financiar proyectos que alteran rápidamente las capacidades disponibles para una sociedad.
Cuando esos recursos se combinan con , sistemas de vigilancia, automatización y tecnología conectada al cuerpo humano, el alcance potencial de una decisión privada puede superar con facilidad el de los mecanismos tradicionales de supervisión.
La velocidad no es solamente una cuestión de innovación. También determina cuánto tiempo tienen los ciudadanos, los legisladores y las instituciones para comprender las consecuencias de una tecnología antes de que se vuelva indispensable.
La frontera decisiva
Los implantes neuronales pueden devolver autonomía a personas con discapacidades graves y abrir posibilidades médicas extraordinarias. La tecnología no es el problema por definición.
El riesgo está en la relación entre sus capacidades y la estructura de poder que las administra.
Si una puede registrar señales, interpretarlas mediante y, en futuras aplicaciones, intervenir sobre circuitos neuronales, será necesario definir quién puede acceder a los datos, qué modificaciones puede introducir, qué usos están autorizados y qué derechos conserva una persona que decide dejar de utilizarla.
El problema se agrava si la tecnología se vuelve necesaria para trabajar, comunicarse o participar de la vida social, mientras su funcionamiento depende de una empresa, un organismo militar o una autoridad estatal.
No es necesario que exista un dispositivo capaz de controlar absolutamente la voluntad humana para que aparezca una nueva forma de dependencia. La combinación de acceso neuronal, procesamiento de datos, software y control de infraestructura ya plantea una disputa sobre quién decide cómo se utiliza esa conexión.
La cuestión central para el futuro no será solamente qué puede hacer un implante. Será quién tendrá las llaves de la conexión entre el cerebro humano y los sistemas que pueden interpretar sus señales, ejecutar sus órdenes y, eventualmente, intervenir sobre su actividad.
Fuentes
- Neuralink, entrenamiento con más de 50.000 horas de registros, 1 de octubre de 2026 · https://neuralink.com/updates/pretraining-on-50000-hours/
- Neuralink, dos años de Telepathy y participantes de los ensayos · https://neuralink.com/updates/two-years-of-telepathy/
- Folleto del estudio PRIME, implante N1 · https://neuralink.com/pdfs/PRIME-Study-Brochure.pdf
- Institutos Nacionales de Salud, decodificación del habla interna, septiembre de 2025 · https://www.nih.gov/news-events/nih-research-matters/decoding-inner-speech-brain-signals
- DARPA, programa N3 de interfaces neuronales no quirúrgicas · https://www.darpa.mil/research/programs/next-generation-nonsurgical-neurotechnology
- Colorado, ley HB24-1058 sobre datos neuronales · https://leg.colorado.gov/bills/hb24-1058
- Conferencia de Musk, 25 de septiembre de 2014 · https://www.elonmuskarchive.org/video/code-conference-2014-09-25
- Conversación de Jordan Peterson con Elon Musk · https://www.dailywire.com/episode/live-dr-peterson-x-elon-musk
- Conversación de Musk con Jordan Peterson, 22 de julio de 2024 · https://elonmuskarchive.org/video/jordan-peterson-2024-musk
- Post de Musk sobre Iain Banks, 2018 · https://x.com/elonmusk/status/1008120904759402501
- Post de Musk recomendando Surface Detail · https://x.com/elonmusk/status/1008121639337320454
- Nombres de los barcos de SpaceX tomados de Culture · https://www.planetary.org/articles/20150410-just-read-instructions
- Los Angeles Times, disfraz de Halloween de Musk, octubre de 2022 · https://www.latimes.com/espanol/entretenimiento/articulo/2022-11-01/musk-luce-disfraz-en-fiesta-de-halloween-en-nueva-york
- The Guardian, conferencias de Peter Thiel, octubre de 2025 · https://www.theguardian.com/us-news/2025/oct/10/peter-thiel-lectures-antichrist
Señales de sesgo en esta pieza
Misma metodología que en coberturas de terceros: las 7 categorías se evalúan sobre el título y el cuerpo de esta pieza de Fundado. No es una medición ideológica del medio: es trazabilidad de señales ancladas en el texto.
Sin señales detectadas en esta pieza según la metodología. Eso no demuestra objetividad: solo indica que no hallamos una señal anclada en este texto.
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