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Musk y Luckey: los empresarios que venden tecnología militar ahora definirán qué necesita comprar el Pentágono

Palmer Luckey, Newt Gingrich y Elon Musk en Quantico - Archivo Público

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Resumen

Hegseth puso a Musk y Luckey al frente de un estudio de 120 días sobre las armas que Estados Unidos necesitará. Las empresas de ambos ya venden al Pentágono. El mismo día anunció un comando para acelerar la compra de sistemas autónomos.

El Departamento de Guerra puso a Elon Musk y Palmer Luckey al frente de Project Meridian, un estudio de 120 días destinado a identificar las armas y tecnologías que Estados Unidos necesitará en las guerras futuras. Musk dirige empresas que ya proveen tecnología espacial y de al Gobierno; Luckey dirige Anduril, fabricante de armas autónomas. El mismo día, Pete Hegseth anunció un nuevo comando militar diseñado para acelerar la adquisición y despliegue de sistemas autónomos y robóticos.

El 30 de septiembre de 2026, el secretario de Guerra Pete Hegseth anunció Project Meridian, una iniciativa que deberá estudiar los campos de batalla futuros, identificar las armas, tecnologías y capacidades que necesitarán las fuerzas estadounidenses y proponer soluciones para comenzar a desarrollarlas, probarlas y desplegarlas.

El plazo es de 120 días. El proyecto será dirigido por el jefe tecnológico del Departamento de Guerra, Emil Michael, y tendrá como codirectores a Elon Musk, Palmer Luckey y Newt Gingrich. El informe deberá incluir una versión pública y un anexo clasificado. El también ordena a las conectar sus propios trabajos de investigación sobre guerra futura con el proyecto.

Entre las tecnologías que el proyecto analizará están la , autonomía, robótica, armas de energía dirigida y biotecnología.

Los dos empresarios ya están dentro del negocio

Elon Musk no llega como un observador externo del sector.

, empresa que dirige, mantiene una relación directa con el aparato militar estadounidense mediante sus servicios espaciales y satelitales. El Departamento de Guerra anunció además en mayo de 2026 que estaba entre las ocho empresas seleccionadas para incorporar capacidades avanzadas de en redes clasificadas del Departamento.

En agosto, el propio Departamento anunció el despliegue de Starshield 's Grok for Government dentro de GenAI.mil, su plataforma oficial de para personal militar y civil. El sistema está destinado, entre otras cosas, a tareas de análisis de adquisiciones y logística.

Palmer Luckey tiene un vínculo todavía más directo con el objeto del estudio.

Luckey es fundador de Anduril, una empresa de defensa que desarrolla drones, sistemas autónomos, sensores, software militar y otras armas impulsadas por .

En una entrevista de 2025, Luckey afirmó directamente que las armas autónomas representan el futuro de la guerra. Anduril desarrolla sistemas capaces de utilizar IA para vigilancia e identificación, selección y ataque de objetivos.

En esa misma entrevista ocurrió algo particularmente llamativo.

La periodista le planteó que su posición podía parecer "self-fulfilling", es decir, una afirmación que termina cumpliéndose porque quien la formula vende precisamente aquello que considera necesario.

Luckey respondió que estaba de acuerdo con que podía sonar así y explicó que había entrado en la industria justamente porque creía en esa visión.

El estudio no decide contratos, pero sí puede definir la demanda futura

Project Meridian no tiene formalmente la facultad de adjudicar contratos a , Anduril ni a ninguna otra empresa. No es un comité de compras con capacidad autónoma para escribir cheques.

Pero su función es anterior y estratégicamente importante: determinar qué capacidades militares necesita Estados Unidos desarrollar, probar y desplegar.

Eso puede convertir sus conclusiones en una referencia para las prioridades tecnológicas y de adquisición posteriores.

El mismo día se anunció el comando que acelerará esas compras

Junto con Meridian, Hegseth anunció la creación del Autonomous Warfare Command (AUTOWARCOM), un nuevo comando militar de cuatro estrellas diseñado para acelerar la adopción de tecnologías autónomas y robóticas en toda la fuerza conjunta.

Su camino de creación comenzará mediante Project Agincourt, que deberá preparar la estructura durante el próximo año.

El de Agincourt establece que el futuro comando tendrá personal dirigido, presupuesto, autoridades de adquisición y carreras militares específicas, mientras que el proyecto experimental deberá desarrollar un nuevo modelo de adquisición para sistemas no tripulados y autónomos.

El modelo previsto también contempla vincular directamente a operadores militares con empresarios, innovadores y fabricantes, llevando decisiones y recursos más cerca de las unidades operativas.

La fecha objetivo para establecer formalmente AUTOWARCOM es el 1 de octubre de 2027, y para ello el Departamento deberá trabajar con el Congreso.

La coincidencia que plantea el problema

Por eso la cuestión no es que Musk o Luckey tengan, por , la capacidad de elegir qué empresa recibirá cada contrato. La cuestión es quién participa en la definición de las necesidades que después generan esos contratos.

Y en este caso, quienes fueron elegidos para ayudar a definir la guerra del futuro ya tienen empresas que venden parte de ese futuro.

Luckey incluso describió años antes la objeción de manera explícita cuando admitió que su visión podía parecer autorreferencial.

Ahora forma parte del grupo encargado de decidir qué tecnologías debería dominar Estados Unidos en los próximos conflictos.

El informe vence el 28 de enero de 2027. Sería informativo ver cuánto de lo recomendado favorece a proveedores específicos frente a capacidades genéricas, si participaron voces sin intereses comerciales, si hay reglas de recusación, y si las compras posteriores se abren a competencia real.

La preocupación está bien fundada como cuestión de . La evidencia de hoy solo muestra una oportunidad de , no su ejercicio. Pasar de lo primero a lo segundo requiere datos que todavía no existen.

Los hechos del anuncio salen de los papeles del Departamento de Guerra. El análisis del conflicto de interés es sólido a nivel conceptual, pero faltan datos clave: el estatus legal de los codirectores, los resguardos, las reglas de recusación y el contenido del informe. Sin eso no se puede evaluar si hubo real.

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Misma metodología que en coberturas de terceros: las 7 categorías se evalúan sobre el título y el cuerpo de esta pieza de Fundado. No es una medición ideológica del medio: es trazabilidad de señales ancladas en el texto.

Sin señales detectadas en esta pieza según la metodología. Eso no demuestra objetividad: solo indica que no hallamos una señal anclada en este texto.

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